Elegir un formato según la imagen
Convertir no consiste solo en elegir el archivo más pequeño. Identifica qué información visual debe sobrevivir. Un PNG con un logotipo, icono o bordes semitransparentes necesita canal alfa; JPEG no lo admite y rellena esas zonas con un color visible. Conserva PNG si el gráfico tiene pocos colores o prueba WebP y verifica la transparencia. Una fotografía sin transparencia suele poder exportarse a JPEG o WebP con menos bytes. Una imagen de impresión, una miniatura y una cabecera web no requieren la misma compresión ni compatibilidad. Conserva el original antes de sustituirlo.
Ejemplo A: PNG transparente
Prueba con un PNG que tenga un objeto sobre fondo transparente, por ejemplo un icono con sombra suave. Anota dimensiones y tamaño antes de subirlo. Exporta una copia PNG: debe conservar anchura, altura y transparencia si no cambias tamaño. Después prueba WebP y coloca ambos resultados sobre un fondo oscuro y otro claro; así se detectan halos, cuadros opacos o bordes incorrectos que una vista blanca oculta. No uses JPEG para esa imagen si necesitas transparencia. Si debes crear JPEG, elige deliberadamente el fondo y confirma que forma parte del diseño, porque ya no habrá alfa.
Ejemplo B: fotografía
Para una fotografía usa una copia con degradados, detalle fino y zonas oscuras, no una imagen ya muy comprimida. Convierte a JPEG o WebP con calidad intermedia y compara al 100 %, no solo en miniatura. Revisa piel, texto pequeño, hojas, líneas rectas y cielos: ahí aparecen bloques, contornos o pérdida de detalle. Comprueba dimensiones y abre la salida en otro visor. Anota bytes de original y salida. Una reducción útil conserva calidad aceptable para la pantalla, distancia y propósito reales; no es una cifra aislada.
Comprobar la salida
Antes de publicar verifica cinco cosas. Primero, anchura y altura: respeta proporción salvo que recortes a propósito. Segundo, alfa: coloca PNG o WebP transparentes sobre fondos contrastados. Tercero, color: compara con el original en una pantalla razonablemente calibrada y busca cambios de tono o saturación. Cuarto, calidad visual: amplía detalles y mira el resultado al tamaño de uso. Quinto, peso: compara bytes, pero no aceptes una salida pequeña que degrade texto o logotipos. Repite con otra calidad o formato si falla una comprobación.
Pérdidas y metadatos
JPEG y muchas configuraciones WebP tienen compresión con pérdida. Cada exportación vuelve a codificar píxeles; abrir un JPEG, guardarlo como JPEG y repetirlo acumula artefactos aunque la calidad sea alta. Trabaja desde el original y genera variantes finales una sola vez. La conversión con canvas puede no conservar orientación EXIF, fecha, GPS, perfil de color o copyright. No supongas que convierte elimina datos sensibles ni que los preserva: inspecciona la salida con un visor de metadatos cuando importe. La guía EXIF ayuda a revisar y confirmar la eliminación.
Límites del navegador y formatos
El procesamiento ocurre en el navegador; durante la conversión pueden coexistir el original, píxeles decodificados, canvas y salida. Una foto grande puede requerir mucha más memoria que su tamaño en disco; móviles o equipos con poca RAM pueden ralentizarse o cerrar la pestaña. Prueba una copia y reduce dimensiones antes de lotes grandes. Se admiten JPG, PNG y WebP; HEIC, TIFF, SVG animado, RAW o archivos con capas pueden necesitar software especializado. Consulta las guías de optimización web de imágenes y de metadatos EXIF para decidir qué verificar después.
Decisión y trazabilidad
Guarda junto a cada variante el original, formato de salida, dimensiones, calidad elegida y tamaño final. Esa nota permite repetir la conversión si una página cambia de diseño o si otra persona detecta un problema. No confundas la vista previa con una verificación completa: descarga y abre el archivo final. Cuando una imagen tenga valor legal, editorial o comercial, conserva también una copia intacta y revisa el perfil de color en el programa que usará el destinatario. Convertir facilita la entrega, pero no sustituye un flujo de archivo ni una revisión visual responsable.